5 alimentos que te ayudan a reducir el riesgo de desarrollar cáncer

Lo que comes puede afectar drásticamente muchos aspectos de tu salud, incluyendo el riesgo de desarrollar cáncer o enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas y diabetes. Se ha demostrado que el desarrollo del cáncer, en particular, está muy influenciado por la dieta. Muchos alimentos contienen compuestos beneficiosos que podrían ayudar a disminuir el crecimiento del cáncer. También hay varios estudios que muestran que un mayor consumo de ciertos alimentos podría estar asociado con un menor riesgo de desarrollar cáncer.

En este artículo profundizaremos en la investigación de este tema y analizaremos 5 alimentos que pueden reducir el riesgo de desarrollar cáncer.

1. Brócoli – ¿Cómo ayuda para reducir el riesgo de desarrollar cáncer?

El brócoli contiene sulforafano, un compuesto vegetal que se encuentra en los vegetales crucíferos y que puede tener propiedades anticancerígenas potentes.

Un estudio in vitro mostró que el sulforafano redujo el tamaño y la cantidad de células de cáncer de mama hasta en un 75 por ciento. De manera similar, un estudio en animales encontró que el tratamiento de ratones con sulforafano ayudó a eliminar las células del cáncer de próstata. También se demostró que redujo el volumen del tumor en más del 50 por ciento.

Algunos estudios también han encontrado que una mayor ingesta de vegetales crucíferos como el brócoli puede estar relacionada con un menor riesgo de cáncer colorrectal. Un análisis de 35 estudios mostró que comer más vegetales crucíferos se asoció con un menor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal y de colon.

Incluir brócoli en algunas comidas a la semana puede tener algunos beneficios para combatir el cáncer. Sin embargo, ten en cuenta que la investigación disponible no ha analizado directamente cómo el brócoli puede tener un impacto en el cáncer en humanos. En cambio, se ha limitado a estudios de laboratorio, en animales y de observación, que investigaron los efectos de los vegetales crucíferos o los efectos de un compuesto específico en el brócoli. Por lo tanto, se necesitan más estudios.

2. Zanahorias

Varios estudios han encontrado que comer más zanahorias está relacionado con un menor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.

Un análisis estudió los resultados de cinco estudios y concluyó que comer zanahorias puede reducir el riesgo de cáncer de estómago hasta en un 26 por ciento. Otro estudio encontró que una mayor ingesta de zanahorias se asoció con un 18 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cáncer de próstata.

Un estudio analizó las dietas de 1,266 participantes con y sin cáncer de pulmón. Encontró que los fumadores que no comían zanahorias tenían tres veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón. Esto en comparación con los participantes que comían zanahorias más de una vez por semana.

Intenta incorporar zanahorias a tu dieta como un refrigerio saludable o un delicioso acompañante unas pocas veces por semana. Así reducirás potencialmente el riesgo de cáncer. Recuerda que estos estudios muestran una asociación entre el consumo de zanahorias y el cáncer. Sin embargo, no tienen en cuenta otros factores que pudieran influir.

3. Frutos secos – Sus propiedades para reducir el riesgo de desarrollar cáncer

Varias investigaciones han encontrado que comer frutos secos puede relacionarse con un menor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.

Un estudio analizó las dietas de 19,386 personas. Este encontró que comer una mayor cantidad de frutos secos se asociaba con una disminución del riesgo de muerte por cáncer. Otro estudio dio seguimiento a 30,708 participantes por hasta 30 años. Al concluir encontró que comer frutos secos regularmente se asociaba con un riesgo mínimo de padecer cáncer colorrectal, pancreático y endometrial.

Otros estudios han encontrado que ciertos tipos de frutos secos pueden estar relacionados con un menor riesgo de desarrollar cáncer. Por ejemplo, las nueces de Brasil tienen un alto contenido de selenio. El cual que puede ayudar a proteger contra el cáncer de pulmón en personas con bajo nivel de selenio.

De forma similar, un estudio en animales mostró efectos positivos al alimentar a ratones con nueces. Encontraron que se disminuye la tasa de propagación de las células cancerígenas de mama en un 80 por ciento y reducía el número de tumores en un 60 por ciento.

Estos resultados sugieren que agregar una ración de frutos secos a tu dieta todos los días puede reducir el riesgo de desarrollar algún cáncer en el futuro. Aun así, se necesitan más estudios en humanos para determinar si las nueces son responsables de esta asociación o si hay otros factores involucrados.

4. Frutas cítricas

En algunos estudios, comer frutas cítricas como limones, limas y naranjas se ha asociado con un menor riesgo de desarrollar cáncer.

Un estudio grande encontró que los participantes que comieron una mayor cantidad de frutas cítricas tuvieron un menor riesgo de desarrollar cáncer. De diferentes tipos como del tracto digestivo y vías respiratorias superiores. Una revisión de nueve estudios encontró que una mayor ingesta de cítricos estaba relacionada con un menor riesgo de cáncer pancreático. Finalmente, una revisión de 14 estudios mostró que un alto consumo de frutas cítricas redujo el riesgo de cáncer de estómago en un 28 por ciento.

Estos estudios sugieren que incluir algunas porciones de cítricos en tu dieta cada semana puede reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Ten en cuenta que estos estudios no han tomado en cuenta otros factores que pueden estar involucrados. Se necesitan más estudios sobre cómo los cítricos afectan específicamente el desarrollo del cáncer.

5. Tomates – ¿pueden reducir el riesgo de cáncer?

El licopeno es un compuesto que se encuentra en los tomates y es responsable de su color rojo vibrante. Este compuesto también es responsable de sus propiedades anticancerígenas. Varios estudios han encontrado que una mayor ingesta de licopeno y tomates podría reducir el riesgo de cáncer de próstata.

Una revisión de 17 estudios también encontró que una mayor ingesta de tomates crudos, tomates cocidos y licopeno se asociaron con un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Otro estudio de 47,365 personas encontró que una mayor ingesta de salsa de tomate, en particular, estaba relacionada con un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Para que aumentes el consumo, incluye una o dos raciones de tomates en tu dieta todos los días. Puedes agregarlos a sándwiches, ensaladas, salsas o platos de pasta. Aun así, recuerda que estos estudios muestran que puede haber una asociación entre comer tomates y un menor riesgo de desarrollar cáncer. Pero no tienen en cuenta otros factores que podrían estar involucrados.

Conclusión

A medida que surgen nuevas investigaciones, se ha vuelto cada vez más claro que tu dieta puede tener un impacto importante en tu riesgo de desarrollar cáncer. Hay muchos alimentos que tienen potencial para reducir la propagación y el crecimiento de las células cancerosas. Sin embargo, la investigación actual se limita a estudios de laboratorio, en animales y de observación. Se necesitan más estudios para comprender cómo estos alimentos pueden afectar directamente el desarrollo del cáncer en los seres humanos.

Mientras tanto, es una apuesta segura que una dieta rica en alimentos integrales, combinada con un estilo de vida saludable, mejorará muchos aspectos de tu salud.

Recuerda que el tratamiento de los padecimientos oncológicos se debe consultar con tu médico especialista. Quien podrá orientarte respecto a los alimentos y medicamentos adecuados. Solmedix es una farmacia oncológica de alta especialidad. Contamos con amplia variedad de medicamentos oncológicos de patente además de opciones genéricas.

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